La gaceta.es manipula a las masas, como los nazis


solsticio

La gaceta.es manipula a las masas, como los nazis

Intereconomía manipula a las masas, como los nazis

Para titular mi comentario, he usado el mismo principio que utilizan ellos, sí. Espero que se note el mensaje, sutil, la intención última de relacionar el nombre con algo tan negativo. Hay que ser malo, pero malo malo, para decir cosas así.

Por si a alguien le interesa (y si está leyendo este comentario, imagino que sí), yo siempre seré partidaria de unas navidades laicas. De hecho, lo he planteado muchas veces en mi entorno. No es cosa de eliminar la fiesta de la navidad, no. Lo ideal sería llevar a cabo unas celebraciones eliminando todo rastro de portales de belén, de virgen peinándose junto al río, de bebés recién nacidos, fum fum fum…

Alterar los adornos y los villancicos para meter otros contenidos, que ya toca, y que se pueda celebrar esa época, con ese mismo espíritu de amor y fraternidad (que siempre viene bien recordarlo), seas de donde seas, creas lo que quieras creer.

Por mucho que se nos haya intentado adoctrinar durante siglos, sentir amor no viene vinculado de fábrica con ser religioso (ni siquiera con ser católico), como tristemente nos enseña la historia.

Ada Colau plantea eso, con una vuelta a los orígenes. Esa fecha, la del solsticio, se ha celebrado prácticamente desde que el ser humano fue consciente de su entorno, mucho antes de que el primer listo cogiese detalles de aquí y de allá y montase la religión católica. Mucho antes de que nazis y franquistas, fascistas asesinos en general, intentasen dominarlo todo y a todos.

Como dije antes, yo también elegiría esa opción por muchas razones, unas más importantes que otras. Diré solo dos.

La primera, claro, que no soy religiosa. Tengo el vicio de pensar por mí misma, de razonar, que no es poco. Los dogmas de fe me resbalan por todos lados, sobre todo cuando me los sueltan humanos que dicen hablar en nombre de dioses.

Además, las promesas de un mundo mejor me parecen vacías. No voy a extenderme en ello ahora, en su viabilidad o no, pero sí me gustaría resaltar que, por lo general, lo asegura gente que siempre apoya a quienes pretenden vivir mejor en este (ellos incluidos), a costa de los demás.

La segunda razón por la que eliminaría la navidad y, en realidad, todo vestigio católico, es que me parece aberrante que, a estas alturas del siglo y el milenio, sigamos dando tanta cancha a una organización que discrimina de forma inadmisible a la mujer.

Sí, perdón, soy mujer y me imagino que más de un varón ya estará pensando que estoy hablando de más. Qué le vamos a hacer, no me da la gana de aguantarme, aceptar el rol que quieren imponerme y bajar la cabeza abnegada, a esperar otra vida en la que tenga mejor suerte.

No por eso dejo de ser mala o buena. Seguir unos preceptos o aceptar a pies juntillas unos dogmas no te hace mejor persona. Por lo general, es al contrario.

La iglesia católica, siempre lo repetiré, es una organización machista (normal, se aferra a tradiciones surgidas en tiempos en los que una igualdad entre géneros era impensable), en la que el papel femenino brilla por su ausencia en el ámbito divino (Padre, Hijo y Espíritu Santo, para eliminar a la diosa Madre de la tríada tradicional).

Se enseña (se adoctrina desde niños, qué barbaridad) que la persona divina es “hombre”, “varón”. Lo “masculino” está en la cúpula de lo perfecto. Cuando nos referimos a “Él” le llamamos “Señor” o “Padre”. No hay dudas sobre su género.

Y, siendo así las cosas, se relega lo femenino a un rol secundario, alguien cuyas mayores aspiraciones deben consistir en obedecer y ser virgen o madre (uniendo ambos aspectos en un único mito que, total, si te vas a poner a creer sin razonar, todo vale).

Solo si eres hombre puedes dar misa, y para explicar semejante barbaridad recurren a otra mayor (puedes llamarlo “transubstanciación“, pero no deja de ser un ritual caníbal). Solo si eres hombre puedes trepar a los puestos más importantes. Qué bien.

Si la iglesia católica fuese una organización de tipo empresarial (que lo es, en su base, con sus puestos de trabajo, sus cotizaciones y jubilaciones, sus posesiones y empresas, su forma de medrar y su cúpula de poder reservada en exclusiva a los varones), ya tendría mil denuncias por vulnerar de forma TAN salvaje nuestro ordenamiento jurídico.

Debería hacerse en cualquier caso, y de oficio, por el ministerio fiscal. En ningún país moderno tendría que permitirse que organizaciones así detenten tanto poder, ni que pretendan influir de semejante forma en la sociedad.

La única razón, la única, por la que se siguen permitiendo tantas atrocidades en este país, es el férreo apoyo mutuo que ha habido entre iglesia católica y estado, desde los tiempos de los Reyes Católicos, tan necesario para unificar el territorio y, luego, para mantener el poder.

Y si tú, ciudadano de a pie, sigues aceptando como normal y deseable el “ser católico”, si continuas dando cancha a toda la organización (bautizando a tus hijos, organizando con ellos primeras comuniones y bodas, funerales… Celebrando la navidad como si fuera una fiesta católica), ese cambio tan necesario seguirá retrasándose una y otra vez.

Solo recuerda que se ha llevado a mucho mucho canalla bajo palio. Si eso era lo que quería un supuesto Dios barbado, no será el Dios a quien yo adore.

De ti depende tu propia respuesta.

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