Más allá de PODEMOS


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EFE/KIKO HUESCA

Un buen artículo sobre el cansino tema de “cómo acabar con PODEMOS”. Y aporta estupendas soluciones, por cierto. Aunque vivo aterrada por el miedo al futuro, por la situación de incertidumbre e inestabilidad provocada por un gobierno corrupto (algo que debería constar como terrorismo de estado), no deja de fascinarme el escenario político que nos ha tocado en esta época.

Porque, fijaos bien, estamos viviendo la auténtica trama de una película al respecto.

Vemos el sistema podrido, que se derrumba por su propia incapacidad para sobrevivir al golpe mortal que fue la llamada “crisis”, que yo llamaría “estafa planetaria de esos que todos sabemos”. Vemos cómo, en el juego de luces y sombras que “esos que todos sabemos” organizaron para hacernos creer que vivimos en una democracia, hay gente que, de pronto, se da cuenta de que en, según sus reglas, puede darse de verdad la auténtica democracia.

Y surge PODEMOS.

Para mí, una decepcionada del ser humano y sus políticas, la opción de PODEMOS no es el grupo de personas que lo forman (que sí, unos me caen bien y otros no tan bien), ni sus propuestas políticas (que sí, unas me parecen más acertadas que otras). Está bien aunar fuerzas en un único partido, para intentar alcanzar cuanto antes el poder y limpiar el sistema, pero lo que de verdad importa aquí es que esa gente representa la respuesta ciudadana.

Personifica esa fuerza “fuera del sistema”, que ofrece la ilusión de que, de verdad, cambien las cosas.

Me da mucha pena ver gente de valía en IU, que está tan manchado como el resto de los partidos y dudo que pueda salvarse. Me da pena ver gente maravillosa dando todavía vueltas a ver si el PSOE ha cambiado o va a cambiar, cuando es imposible que cambie, porque es un partido vendido desde el principio, que forma parte del engaño PPSOE.

No. NO. A ver si nos enteramos. Desde dentro, desde el lugar manchado por los dedos sucios del poder financiero que ha asesinado todo sueño de democracia real, no se puede cambiar nada. No-se-puede.

Todo partido político organizado desde dentro, es el núcleo de un entrelazado de deudas y acuerdos, de corruptelas de amigos de lo ajeno. Trabajan en ellos los “políticos de profesión”, aquellos dispuestos a lo que sea para medrar a costa de lo que se necesite, y puede que entre buena gente, a intentar cosas, pero no podrán subir mucho, dado que hay que jugar a ese juego o no te dejarán medrar: no es cosa de que llegues arriba y les metas en la cárcel.

Como buenos perros, saben que aunque su amo les da de comer (su sueldo del erario público, que encima lo establecen ellos mismos), el vecino de la mansión de al lado les da cosas más ricas, mientras le dejen entrar a robar en el huerto.

Por eso, cuando me dicen con expresión ominosa que si PODEMOS esto o lo otro, que si no se fían de Iglesias, que si no se pueden hacer las cosas con sus propuestas, etc, yo me pregunto… ¿Es que el PPSOE no está corrupto hasta la médula? ¿Es que me tenía que fiar de Aznar? ¿De Rajoy? ¿De González, de Zapatero? ¿Es que todos estos señores aspirantes a ser ricos al nivel de los ricos de Nueva York (con lo cual, tienen que exprimir mucho más este pequeño país llamado España), han acertado en sus gestiones?

Porque, no olvidemos, las propuestas del PPSOE siempre son de escaparate, y por lo que parece, sus gestiones e intenciones reales han sido saquearnos todo lo posible y dejar el país en la completa ruina, cargándose la clase media enterita. Eso ¿cómo podemos olvidarlo, en ningún momento?

Yo solo soy una ciudadana de a pie. No necesito grandes riquezas para vivir, ni reconocimientos más allá de los que pueda lograr con un trabajo digno. Como parte del pueblo soberano, quiero dejar a nuestros hijos un país en el que ningún ciudadano esté por encima de los demás y, mucho menos, por encima de la ley. En el que se depuren responsabilidades de tanto sinvergüenza que ha campado por sus respetos en nuestras finanzas.

En el que las cuentas estén claras y se sepa, en todo momento, quién manda: el pueblo soberano.

Y, no nos engañemos, ningún partido nacido dentro del sistema nos va a dar algo así. Ninguno. Votarles solo dará impulso a que siga girando la rueda, mientras otros nos precipitan, sin ningún control, en nuestro camino hacia ninguna parte.

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