Personajes masculinos en la Novela Romántica Histórica


“Ellos” no podían faltar en esta serie de artículos. Sobre todo porque creo que todas las autoras de romántica le hemos dado vueltas a este tema en alguna ocasión.

¿Hay machismo en la novela romántica histórica? Pues… obviamente, sí.

“Ángel de Plata” de Johanna Lindsey, por ejemplo, fue una de mis novelas preferidas. Bueno, lo sigue siendo. Johanna no es una autora que me gustara mucho, ojo, tuvo de todo y algunas de sus novelas me parecieron flojas hasta rayar lo inaceptable, o así lo percibí yo, lo admito (que rabiaba ya en sus años de gloria por poder publicar en mi país, y no me era posible, porque el sistema editorial solo permitía el acceso a extranjeras).

Pero esa, en concreto, estaba muy bien, muy currada. De las pocas novelas de romántica que he releído. De hecho, fue una fuente vital para que yo pudiera escribir “Trazos secretos”, por ejemplo. Sin lo que aprendí leyendo ese libro, sin lo que me inspiró, no hubiese sido posible, estoy convencida.

Sin embargo, es verdad que había muchos elementos machistas en ese libro y en otros de la época, muchos. Y en actuales, de histórica.

La justificación, como siempre está en un genérico “los hombres siempre fueron machistas“, como si la historia o la sociedad fueran una imagen de blancos y negros puros, sin escalas de grises. Exactamente igual que el “las mujeres eran calladas y sumisas y vivían en sus hogares, con la cabeza baja” de la semana pasada, eso es falso.

Siempre ha habido hombres de todo tipo. Cierto que, sobre todo a medida que te remontas en el tiempo, el mundo era machista, que la mayor parte del mundo era machista (hombres y mujeres), pero también es verdad que hubo hombres que destacaron, precisamente, por entender que debía buscarse una igualdad. Igual que pasó con las mujeres.

Una caricatura de Punch de 1867 burlándose del intento de John Stuart Mill de reemplazar el término “hombre” por “persona”, es decir, otorgarle a las mujeres el derecho al voto.

Claro, hay que buscarlos, raspando bajo las capas de cera con las que el tiempo y los seres humanos cubren la realidad de lo que ocurrió en el pasado. Hay que prestar verdadera atención a la historia, buscar y no quedarse en lo evidente. Como las mujeres “revoltosas (reivindicativas)”, esos hombres existieron y podrían por tanto ser nuestros protagonistas (deberían serlo, siempre), pero, desde luego, no forman parte de la generalidad.

Antes de seguir, una puntualización: nunca hay que olvidar que, hoy en día, todos seguimos teniendo rasgos machistas. Las mujeres, que hemos sido adoctrinadas durante siglos, los tenemos a montones, pero también los hombres que se consideran feministas.

Gentes que no piensan que “ellas” sean inferiores, pero tienen mucha basura archivada en la mente, algo que brota cuando menos te lo esperas.

Uno de mis personajes, Kronda la Rutilante. La pongo porque es monísima, sí ;DDD
Por ejemplo, yo participo habitualmente en la parte de Mundo contra Mundo de Guild Wars 2. Cuando vas por ahí, combatiendo, todos somos amigos en el ts (bueno, casi todos, que cada cual es de un padre y una madre). Todos somos iguales. Todos peleamos juntos. Lo lógico, a día de hoy.

Pero, de vez en cuando, tienes que oír lo de "¡Vamos a matarles las vacas y a violar sus mujeres!" (típica broma, a ver, qué gracia), sin percatarse de que, en ese ts, estamos MUCHAS chicas, que flipamos. 

O el consabido "No hay cojones", como si el valor tuviese su origen en los órganos genitales masculinos (esto se oye decir a mujeres, a montones. Hay que reflexionar un poquito y pelear contra todo eso, inculcado). 

O el decir "¡Vamos, niñas!", en plan "gracioso-despectivo" al grupo mixto, para que espabile la gente. Eso, me indigna muchísimo, pese a saber que quien lo dice no se da cuenta de que está siendo machista. 

Y muchas otras gracietas que a veces te dan ganas de partirle la boca a uno de tu propio bando.

Digo esto para que se entienda que, todos somos machistas. Incluso ahora. Por eso, es normal que, pese a tener pensamientos feministas, los hombres de otras épocas (que vivían en una sociedad mucho más machista que la nuestra),tuvieran sus micromachismos de turno y, que muchas veces, se les escaparan también esas cosas. Pero no por eso eran irremediablemente “machistas por el tiempo que les tocó vivir”.

Por eso, pese a todo, voy a mencionar a Platón, ejemplo de hombre que quizá pudo haber sido un adelantado, pero que, en definitiva, cargaba como todos con el peso de su remoto pasado.

Platón c. 427-347 a. C.

Seguro que sorprende verlo aquí. Normal. Como buen griego, debería haber sido misógino total, y haber pensado que el único lugar de la mujer era el gineceo, bien encerrada, mientras ellos disfrutaban de la vida y los hermosos efebos. O de discutir eternamente, soltando filípicas.

Pero, debemos destacar que, en algunas de sus reflexiones, Platón mencionaba que "la mujer debe tener presencia en el Estado tanto como el hombre".  

Y, también: "[ ... ] en la organización de la ciudad no hay ninguna ocupación que corresponda exclusivamente a la mujer ni al hombre en razón de su sexo , si no que las aptitudes naturales están distribuidas igualmente entre los dos sexos".

Podríamos felicitarnos, y considerarle uno de los primeros feministas... pero cogido con pinzas. Hay que tener en cuenta que también soltaba perlas de este estilo: "... a los jóvenes que se distingan por su excelencia en la guerra o en cualquier otra actividad se le concederá , entre diversas recompensas, el permiso de acostarse más a menudo con las mujeres para que con este pretexto, tengan el mayor número de hijos."

Vale, Platón... Ya se nos ha olvidado que las mujeres también podían mostrar excelencia en la guerra o en cualquier otra actividad, ¿eh? Quedan relegadas a objetos de placer y de reproducción. 

Pero no nos engañemos, es algo que hubiese podido ocurrir hoy mismo. Es el mencionado "las vacas y las mujeres de los enemigos", que os conté antes. Pequeños micromachismos que se nos escapan, y que tardaremos muchos siglos en superar.
William Thompson (1775 - 1833) 

Político, economista, filósofo y reformador social irlandés. 

No solo criticó con contundencia la situación de la mujer en su época (fijaos en las fechas), sino que redactó el "Llamamiento de una mitad de la raza humana, las mujeres, contra las pretensiones de la otra mitad, los hombres", en la que luchaba contra la inferioridad y la esclavitud femeninas y trataba de lograr su derecho al voto.

Fue, además, un ferviente defensor de los métodos anticonceptivos. Ahí es nada.
John Stuart Mill 1806 - 1873

Filósofo, político y economista inglés de origen escocés, representante de la escuela económica clásica y teórico del utilitarismo. Escribió sobre Derechos de la Mujer, tema por el que trabajó activamente.

Suyas son estas palabras: "... hay quien no cesa de repetir que la civilización y el cristianismo han reconocido a la mujer sus justos derechos. Por desgracia, no es verdad: la esposa es hoy realmente tan esclava de su marido, en los límites de la obligación legal, como los esclavos propiamente dichos de otras épocas."

Como miembro del Parlamento, luchó por el derecho al voto de las mujeres, con la propuesta de cambiar la palabra «hombre» por «persona» en la Ley de Reforma de 1867. Eso, fue acogida con risas en la Cámara de los Comunes, y rechazada nada menos que por 196 votos contra 76... 

Pero, ¡eh! ¿Qué nos dice esto? Que el señor Mill no votó en solitario, no era un champiñón surgido de la nada en un rincón, sin compañía alguna.

76 hombres pensaban que la mujer debía tener derecho al voto, que debía ser ciudadana en igualdad de condiciones políticas. Debía tener voz.

Claro que, la generalidad, una vez más, esos 196 votos en contra, es lo único que debe cegarnos o dirigirnos, a la hora de crear personajes masculinos en esta época, entre la regencia y la era victoriana. Ya.
William Lloyd Garrison 1805 - 1879

Abolicionista, reformista social, opinaba ya en su tiempo que las mujeres no podían ser privadas de la participación en las actividades sociales. Muchas feministas se unieron a su causa y trabajaron con él, influenciándole con sus ideologías: Susan Anthony, Elizabeth Cady Stanton, Lucretia Mott, Lucy Stone y otras.

Dejo caer todos esos nombres de mujeres luchadoras y reivindicativas, por si alguien no leyó mi anterior artículo y sigue pensando que en esa época todas soñaban con bailar en la temporada, pescar marido, bordar su ajuar y tener muchos hijos.

Eran tiempos de la Regencia inglesa, hasta época victoriana.Alguien que, por tiempo, perfectamente podría haber sido uno de nuestros protagonistas. Pero, claro, solo pensamos en la generalidad...
Bernard Shaw 1856 1950

Este es algo más tardío, pero viene bien para traer a colación el tema de la "Nueva Mujer", ideal que plasmó en su obra, en diversas ocasiones. 

La Nueva Mujer fue un avance social, un arquetipo "masculinizado" en algunos momentos, como suele ocurrir siempre en los primeros tanteos (cuando vemos a Lara Croft y pensamos que es una mujer moderna, no nos damos cuenta de que es una mujer que recibe su valor por haber asumido roles masculinos, como el de dar puñetazos más fuertes, o pegar tiros más rápido).

De todos modos, como veréis en la Wikipedia, si consultáis, hubo otras líneas más válidas, más respetuosas con los valores femeninos, que deberían siempre preservarse y reforzarse (¡cómo he esquivado el dichoso "emponderamiento", tan manido hoy en día! ;DD), si se busca la igualdad.

En todo caso, Shaw pertenece a un mundo ya más moderno de los ambientes habituales de la novela romántica histórica, aunque entiendo que el cambio de siglo y los primeros tiempos del XX también tienen su atractivo para las lectoras del género.

Bueno… Esto ha sido algo rápido. Ayer pedí tiempo extra para la entrega del manuscrito de mi nueva novela, UNA NOCHE EN EL TÁMESIS, de modo que no me puedo permitir tiempo para buscar más referentes. Entiendo que ni siquiera es necesario: habiendo uno, se rompe el esquema de “todos los hombres eran machistas”, “aceptemos protagonistas machistas-dominantes, porque era la época y tal”, etc.

Dejo ahí los nombrados, y los 76 que estaban allí votando, pero no me constan. Y otros miles y miles que no pasaron a la historia, aunque yo no sea capaz de localizar sus nombres ni sacudiendo internet como si fuera una alfombra. Gracias a todos ellos, por haber hecho más llevadera la vida de sus mujeres.

Pero no quiero dejarlo sin mencionar la "Men´s League for Women´s Suffrage", fundada en 1907, por hombres, para pedir el voto de las mujeres. 

Para ayudar a sus mujeres, a las que podían considerar inferiores en sus micromachismos, pero compañeras de la vida y en el resto de su pensamiento, a tener una posición más digna dentro de la sociedad.

Por eso, pese a ser gentes de esas lejanas épocas, nuestros héroes no tienen por qué ser insufriblemente machistas (más allá de lo que se admita en la actualidad, me refiero. Insisto en que, incluso hoy en día, todos lo somos). Y, de hecho, pienso que nunca deberían ser machistas desde un prisma positivo. No habría que incidir en que sea muy macho, muy dominante y varonil, como si eso fuese un valor frente a lo femenino. Y las heroínas que se pasan la película llorando, flaco favor hacen al mundo actual.

Si, como se dice por ahí, en tantos comentarios y tantos artículos, la generalidad de los hombres de su época eran machistas, también es verdad que no deberían ser los hombres que nos hagan soñar, en estos tiempos.

Pero, de eso, hablaré en un nuevo artículo en el que pueda centrarme en el machismo en la novela romántica. De momento, me conformo con haberos traído algunos nombres que rompen por completo los esquemas de la generalidad.

Otras Referencias:

¬ Platón: ¿feminista o misógino en República? (Memoria Académica, pdf)
¬ Hombresmujeresyfeminismo: El rostro masculino del feminismo
¬ Revista Petra: Hombres feministas
¬ Miscelánea: El sufragismo en Inglaterra (3)
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